El verano es para grandes novelas en las que perderse sin mirar el reloj; para historias más breves, atravesadas por el amor y el recuerdo; para refrescarse mirando al mar, viajar y degustar sabores; y para atrevernos con aquel título que nos asusta, el eterno pendiente.
Algunas recomendaciones de narrativa:
Erietta, de Clara Pastor
Loxandra, de María Iordanidu
Zuleijá abre los ojos, de Guzel Yájina
Helena o el mar del verano, de Julián Ayesta
Grand Hotel Europa, de Ilja Leonard Pfeijffer
La familia Karnowsky, de Israel Yehoshua Singer
Zorba el griego, de Nikos Kazantzakis
Keyle la Pelirroja, de Isaac Bashevis Singer
Algunas recomendaciones de ensayo:
La biblioteca de los siete mares, de Alexander Pechmann
La vuelta al mundo en ochenta juegos, de Marcus du Sautoy
El murmullo del agua, de María Belmonte
Magallanes & Co., de Isabel Soler
El país donde florece el limonero, de Helena Attlee
Aquel vivir del mar, de Aurora Luque
Años de hotel, de Joseph Roth
La casa eterna, de Yuri Slezkine
