Erich Auerbach
La cicatriz de Ulises
Horizontes de la literatura universal
Traducción de Daniel Najmías
Erich Auerbach no fue sólo un erudito romanista y crítico literario, sino un intelectual comprometido que en los años que asolaron Europa reivindicó la literatura como una forma privilegiada de entender el mundo y aplacar el odio en la «era de los extremos». Los ensayos y cartas aquí reunidos, escritos entre 1922 y 1952, permiten apreciar la voz del brillante escritor y profundo europeísta tan familiarizado con Homero, la Biblia, Dante y Montaigne como con Marcel Proust, James Joyce y Virginia Woolf. Amigo de Walter Benjamin, huyó de Alemania en 1936 rumbo a Estambul, donde se dedicó a la docencia durante una década, y alcanzó un gran reconocimiento como filólogo en Estados Unidos ya en la postguerra. A través de sus textos en torno al sufrimiento y el sentido de la existencia incluso en períodos de oscuridad, Auerbach examina la construcción de Occidente desde una perspectiva que, al igual que en sus cartas, revela una personalidad luminosa incluso para los lectores actuales.
Edición e introducción de Matthias Bormuth
Colección: El Acantilado, 513
Temas: Ensayo y Humanidades
Autor: Erich Auerbach
Traductor: Daniel Najmías
ISBN: 978-84-19958-96-9
Edición: 1ª
Encuadernación: Rústica cosida
Formato: 13 x 21 cm
Páginas: 208
Erich Auerbach no fue sólo un erudito romanista y crítico literario, sino un intelectual comprometido que en los años que asolaron Europa reivindicó la literatura como una forma privilegiada de entender el mundo y aplacar el odio en la «era de los extremos». Los ensayos y cartas aquí reunidos, escritos entre 1922 y 1952, permiten apreciar la voz del brillante escritor y profundo europeísta tan familiarizado con Homero, la Biblia, Dante y Montaigne como con Marcel Proust, James Joyce y Virginia Woolf. Amigo de Walter Benjamin, huyó de Alemania en 1936 rumbo a Estambul, donde se dedicó a la docencia durante una década, y alcanzó un gran reconocimiento como filólogo en Estados Unidos ya en la postguerra. A través de sus textos en torno al sufrimiento y el sentido de la existencia incluso en períodos de oscuridad, Auerbach examina la construcción de Occidente desde una perspectiva que, al igual que en sus cartas, revela una personalidad luminosa incluso para los lectores actuales.
Edición e introducción de Matthias Bormuth
Comentarios de la prensa
«A veces resulta que las páginas de un clásico se empeñan en aludir al estricto presente, no ya de una forma lateral o como efecto de los valores universales que se le presuponen, sino de un modo tan exacto que el lector se revuelve en la silla, sorprendido. Yo no me acerqué a La cicatriz de Ulises con esa intención, pero así ha ocurrido».
Nadal Suau, Babelia (El País)
«La combinación de ambos materiales es interesante, porque si los ensayos se mueven en el ámbito abstracto de la reflexión filológica y filosófica, las cartas dan cuenta de la dramática realidad histórica que le tocó vivir al autor».
Mauricio Bach, The Objective
«Más allá de la fascinación intelectual que traslada esta obra, y el apabullante mapa de conocimientos condensado en ella, su principal aportación reside en calibrar el proceso en constante construcción que supone la búsqueda del ser humano por interpretar su condición individual dentro de un contexto histórico».
Kepa Arbizu, Gara 7K
«Ante Erich Auerbach, solo podemos (¡y debemos!) quitarnos el sombrero. Leerle con atención nos espolea a hacernos mejores en todos los planos».
José Luis Trullo, Entreletras
«Aunque La cicatriz de Ulises no sustituye a Mímesis, sí permite entender mejor cómo y desde dónde fue escrita: no como un ejercicio abstracto de teoría literaria, sino como el resultado de una experiencia histórica marcada por el desplazamiento y la precariedad».
Darío Luque, Anika entre libros

