Durante 2010 se conmemora en todo el mundo el 150 aniversario del nacimiento del escritor ruso Antón Chéjov. El evento más importante de dichas celebraciones tuvo lugar este verano en Moscú, con la novena edición del Festival Teatral Chéjov. El destacado coreógrafo español Nacho Duato llenó durante cinco noches el teatro Bolshoi, clausurando dicho certamen con una obra basada en la música de Johann Sebastian Bach. Acantilado ha publicado un ensayo sobre este compositor firmado por Ramón Andrés, y también ha editado una biografía sobre Chéjov escrita por Natalia Ginzburg.
Con su intuición de las constelaciones familiares y de las pasiones calladas, Natalia Ginzburg narra la vida breve de Antón Chéjov (1860-1904), desde su juventud en Taganrog y sus primeros años en Moscú, los inicios como escritor humorístico y su trabajo como médico rural, hasta su viaje al campo de Sajalín, sus primeros éxitos como autor teatral, la enfermedad, los últimos años en Yalta y la muerte prematura en Badenweiler. En este hermoso libro, como si se tratara de uno de aquellos azares del destino, la escritora italiana consigue de manera asombrosa ese tono que el retratado dominaba de manera magistral, y nos ofrece un pequeño pero sabroso bocado de quien fue, es y será siempre uno de los mejores retratistas del alma humana.
Natalia Ginzburg (1916-1991) es una de las voces más singulares de la literatura italiana del siglo XX. Nacida en Palermo, publicó en 1934 su primera narración, a la que siguieron obras teatrales, ensayos—Las pequeñas virtudes (1962, Acantilado, 2002), y Mai devi domandarmi (1970)—, novelas—El camino que va a la ciudad (1942), È stato cosí (1947), Nuestros ayeres (1952), Valentino (1957), Las palabras de la noche (1961), Léxico familiar (1963), Querido Miguel (1973, Acantilado, 2003) y Vita imaginaria (1974)—así como la biografía de Antón Chéjov (Acantilado, 2006).
24/08/2010
