Acantilado ha publicado a lo largo de sus diez años de existencia a distintos autores en lengua castellana, entre los que encontramos a escritores con una amplia trayectoria literaria como Juan Antonio Masoliver Ródenas, Rafael Argullol, Javier Cercas o A.G. Porta.
En contraposición a estas firmas consolidadas, Acantilado también ha apostado por autores no tan conocidos por el gran público como Berta Vias, Gregorio Casamayor, Juan Martínez de las Rivas y David Monteagudo, este último autor revelación en 2009 con su novela de terror metafísico Fin.

Juan Antonio Masoliver Ródenas (Barcelona, 1939) además de novelista, es autor de varios libros de poesía y relatos. Su última obra de narrativa publicada hasta la fecha en Acantilado es La noche de la conspiración de la pólvora (2006). Éste es su segundo libro de relatos, después de La sombra del triángulo (1996), y está formado por veinte narraciones ambientadas entre Barcelona y El Masnou. El escritor no se limita a vertir sus recuerdos sino que también investiga en la memoria colectiva. A menudo la guerra pesa en el recuerdo como algo terrible que condiciona la infancia de los protagonistas en su proceso de transición a la madurez. Encontramos los primeros contactos con el mundo del amor, el erotismo y el sexo, así como los traumas provocados por el peso de la religión.
Rafael Argullol, nacido en Barcelona, ha escrito más de veinticinco libros, entre los que se cuentan novelas, ensayos y libros de poesía. Acantilado ha emprendido la publicación de su obra completa, y entre las novedades más recientes de la editorial destaca la reedición de su novela Desciende, río invisible dos décadas después de su publicación, en formato de bolsillo. En esta obra, dos antiguos amigos se embarcan en un viaje improvisado hacia un destino todavía ignorado pero inevitable. La celebración de la amistad, como punto de arranque de la historia, se torna en desafío y, al mismo tiempo, en enigma que se va desentrañando, poco a poco, según los protagonistas se acercan al final de su periplo.
En la novela Lampedusa. Una historia mediterránea (Acantilado, 2008), Argullol transforma la pequeña isla de Lampedusa en la metáfora viviente del mundo mediterráneo, escenario en el que la grandeza y la decadencia se alternan según una lógica implacable. Heredera de la gran tradición europea de las «novelas de formación», Lampedusa es un relato iniciático y mítico que evoca poderosamente la vertiente más inquietante de la pasión humana por la belleza.
Javier Cercas (Ibahernando, Cáceres, 1962) es otro escritor de reconocido prestigio por el que esta editorial apostó en sus inicios. En el año 2000 Acantilado reeditó su debut literario El inquilino (editado originalmente en el sello Sirmio, precedente de Acantilado), que Francisco Rico incluyó entre las mejores novelas de los últimos quince años. Ese mismo año, Acantilado también publicó Relatos reales, un libro de crónicas que reúne la mayoría de sus artículos publicados en el diario El País.
A.G. Porta (Barcelona, 1954) publicó su última novela en Acantilado en 2008. Se trata de Geografía del tiempo, una obra que combina con una imaginación desbordante la ciencia ficción, el delirio cósmico y los arrebatos de la historia y el amor. Escrito sin capítulos ni una típica estructura lineal, la novela se nutre del caos interno del protagonista –que también aparecía en su anterior novela, Concierto del No Mundo (Acantilado, 2006), ganadora del premio de novela Café Gijón 2005- para revelarse como un manuscrito complejo con un brillante despliegue formal.
Porta, cuya obra ha sido traducida a diversas lenguas, escribió en colaboración con Roberto Bolaño Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce (Acantilado, 2006), por el que obtuvo el premio Ámbito Literario de Narrativa 1984. Próximamente Acantilado editará un libro escrito a cuatro manos por el propio Porta y Gregorio Casamayor, también autor de esta editorial.
Berta Vias (Madrid, 1961), licenciada en Historia Antigua y traductora de Stefan Zweig, Arthur Schnitzler, Joseph Roth y Goethe entre otros, ha publicado recientemente en Acantilado Los pozos de la nieve (2008), una novela histórica en la que el narrador recrea la vida de sus antepasados, que vivieron la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial. Es la historia de dos familias entrecruzadas en estas dos guerras, en la que no faltan intrigas, sorpresas y suspense. Esta obra, a través de complejas técnicas narrativas y con la presencia de un narrador omnisciente, destaca por su intensidad dramática, la delicadeza de su lenguaje y su prosa de ritmo entrecortado. No hay maniqueísmos en la historia, que tiene un planteamiento elíptico y fragmentario. Y el tratamiento poético de los hechos más crueles desvela un relativismo de los sucesos históricos.
Gregorio Casamayor (Cañadajuncosa, Cuenca, 1955) publicó a principios de 2009 en Acantilado su primera novela, La sopa de Dios. Anteriormente había escrito un libro de relatos cortos, Borrón y cuenta nueva (2005). Su debut literario se puede inscribir en el género de novela negra, pero con una particularidad: el punto de vista del libro es un monólogo interior. Fede Cortés, un anciano interno en la enfermería de una cárcel y principal sospechoso de varios asesinatos, rememora su agitada existencia mientras espera sentencia. Casamayor, con un ritmo reposado y preciso, relata los entresijos de la vida de su protagonista, vecino del barrio-dormitorio Ciudad Meridiana. Una ciudad compuesta de barrios bajos, infidelidades, drogas y estafas.
Fuga lenta (Acantilado, 2009) es la opera prima de Juan Martínez de las Rivas (Buenos Aires, 1957). La obra, que ha sido muy bien recibida por la crítica, nos habla de la educación sentimental del propio autor, que es también la de toda una generación, en el momento decisivo del cambio a la vida adulta. Desfilarán ante nosotros los altibajos de una familia venida a menos, el colegio, el internado o el primer amor. Mediante la técnica del distanciamiento narrativo, el autor consigue hacernos olvidar que lo narrado es una historia personal, y seguimos el relato de iniciación a la vida prendidos de su prosa diáfana, selectiva en recursos formales y rica en léxico.
Fin es también el debut literario de David Monteagudo (Viveiro, Lugo, 1962), y narra la reunión de unos antiguos compañeros de instituto, que sobrepasan la cuarentena, en un refugio de montaña al que solían acudir de adolescentes. El reencuentro se estropea al aflorar viejas rencillas y heridas del pasado, a la vez que la acción vira sorprendentemente hacia el terror metafísico y la ciencia ficción. Publicada en octubre de 2009, no ha dejado de acumular reimpresiones desde esa fecha, convirtiéndose en uno de los mayores fenómenos literarios de 2009.