Catálogo
FacebookTwitterGoogle+LinkedInWhatsAppEmail

Nikos Kazantzakis

Lirio y serpiente

Traducción de Pedro Olalla

Nikos Kazantzakis inició su carrera literaria con la publicación—bajo el pseudónimo de Karma Nirvami—de un desesperado conjuro de amor: Lirio y serpiente, publicado por primera vez en Atenas en 1906. Escrito a los veintidós años, fue inspirado por Kathleen Forde, una joven irlandesa de quien Kazantzakis se enamoró perdidamente mientras recibía de ella clases de inglés y le leía al oído poemas de Byron y de Keats. Con ella consumó su amor a los diecinueve años, cuando se fugaron juntos a las cumbres del monte Psiloritis (Ida), tumbados los dos—como los pastores de un idilio antiguo—sobre el suelo de tierra de la ermita de la Santa Cruz, bajo la mirada hierática y atónita de los iconos de Cristo y de la Virgen. Impetuosa, obsesiva, recalcitrante a veces, de juvenil premura y agitada parataxis, la obra le atormentó toda su vida. A sus setenta años fue entregando todos los ejemplares que le quedaban al fuego. Pero no dejó de contarla entre sus obras, incluyéndola en las anejas a su candidatura a la Academia de Atenas (1945) y al Premio Nobel de Literatura (1946).

Disponibilidad en ebook

Este título está disponible en formato ebook. Para conocer su precio, formato y demás características, por favor, consulte con su tienda de ebooks favorita

Entrevistas

Comentarios de la prensa

“Una pequeña joya literaria, llena de pasión, lujuria, ternura, desesperación y poesía. Pero también es una historia de muerte y locura, de la obsesión enfermiza del artista por su musa, a quien termina arrastrando a un final digno de la mejor tragedia griega”.
Marta Otero, La Voz de Galicia

“Tiene la virtud de mostrar el talento del autor en estado puro, libre de toda contención y de la contradictoria amalgama de credos o ideologías que caracterizó sus novelas más celebradas. De inequívoca filiación simbolista, Lirio y serpiente se asemeja en realidad a un largo y arrebatado poema en prosa, repleto de pasajes turbadores u obsesivos que revelan una sensibilidad consagrada -esa es la palabra- a los temas habituales del imaginario tardorromántico: la belleza, el erotismo, la locura, la muerte”.
I. F. Garmendia, Diario de Sevilla

“Tiene toda la fuerza arrebatada de la pasión juvenil pero ninguna de las máculas de la inexperiencia creadora”.
Eugenio Fuentes, La Provincia

“Nikos Kazantzakis plasmó el furor amoroso de la juventud en este abrasador libro, una febril oda amorosa en prosa, con la brillante y ejemplar traducción del helenista Pedro Olalla. Lirio y serpiente tiene una fuerza lírica desmesurada, donde el ardiente pulso de la juventud no se antepone para nada al pulso firme de un escritor cuya prosa siempre emociona”.
Cambio 16

“El amor que cuenta Nikos Kazantzakis en Lirio y serpiente, todo de símbolos, atardecer, azules y carne, un amor como de teatro, acrisolado en la cadencia furtiva de las caricias improvisadas, el amor que salva y condena con su luz y su letargo, su paradoja y su hoguera, el amor mediterráneo, animal y urgente de quien estuvo entre Nietzsche y Lenin y se declaró libre en su epitafio y hasta escribió un libro prohibido, un amor redentor y conflictivo con caudal de adjetivos, montañas y palideces, con dioses inconscientes y llantos de anoche. Acantilado ha rescatado este texto que nos hace pensar en el verano y sus edades, el amor y sus tiempos, el dolor de las palabras eternas, el mundo como molestia o como decepción”.
Alfredo Asensi, El Día de Córdoba

“Un texto impregnado de erotismo y de sentimientos amorosos apasionados, que a la vez exaltan y desgarran tanto la carne como el espíritu. Un canto al amor que salva, glorifica, eleva el cuerpo y el espíritu con el fuego de su incandescente hoguera”.
Francisco Martínez Bouzas, Brujulas y espirales

“Los que conozcan la obra narrativa de este grandísimo escritor griego descubrirán en esta joya literaria una de las prosas más inspiradas escritas a inicios del pasado siglo. Kazantzakis nos brinda en estas páginas un perfecto canto de amor, febril y agitado, de una belleza nostálgica y anhelante”.
Vicent Minguet, Sonograma

Otros libros de Nikos Kazantzakis